
Una clínica privada dedicada a tratamientos de psicoterapia fue allanada el viernes último en el barrio Schultz de Santa Rita, en el marco de una investigación por presunto ejercicio irregular de la psiquiatría por parte de una médica especializada en clínica general, pero que supuestamente atendía pacientes como psiquiatra y recetaba medicamentos controlados. El procedimiento estuvo encabezado por el fiscal de Ciudad del Este, Luis Alberto Trinidad Colmán, con apoyo de agentes policiales de la comisaría jurisdiccional.
La intervención se realizó en la clínica “Vitaliza”, ubicada en el edificio Alpha del citado municipio, que pertenecería a Gilvane Osvai Loch Brecher (34). Durante el operativo, la comitiva fiscal y policial incautó una notebook y varios documentos considerados relevantes para el avance de la causa.
La investigación se inició tras varias denuncias presentadas contra la Dra. Bárbara Granemann, quien supuestamente ofrecía atención psiquiátrica sin contar, presuntamente, con la especialización habilitante registrada ante el Ministerio de Salud Pública.
De acuerdo con los datos recabados por los investigadores, la profesional ejercería funciones tanto en el Centro de Salud de Santa Rosa del Monday como en consultas privadas en la clínica allanada, donde cobraba alrededor de G. 400 mil por paciente y tendría más de un centenar de personas bajo tratamiento.
Uno de los aspectos más delicados de la investigación guarda relación con la presunta receta indiscriminada de medicamentos tranquilizantes y fármacos para cuadros de ansiedad. Según denunciantes, varios pacientes habrían desarrollado dependencia a los medicamentos suministrados durante los tratamientos.
El caso generó preocupación entre familiares de pacientes y pobladores de la zona, atendiendo que las denuncias apuntan a que las consultas psiquiátricas se realizaban aparentemente sin la certificación profesional requerida para esa especialidad médica.
Hasta el momento, el Ministerio Público no reveló oficialmente cuáles serían los hechos punibles investigados ni brindó mayores detalles sobre el alcance de la causa. Sin embargo, los documentos y equipos informáticos incautados serán sometidos a peritajes y análisis dentro de la investigación en curso.
La Fiscalía tampoco descartó nuevas diligencias en los próximos días, mientras se intenta determinar la cantidad de pacientes atendidos, los medicamentos recetados y el eventual impacto que los tratamientos habrían causado en algunas personas.



